Cueva de Altamira

CUEVA DE ALTAMIRA

Cantabria es uno de los lugares de la península que dejan a todo el que lo visita con la boca abierta. Una costa indescriptible, unos entornos naturales de ensueño y un patrimonio cultural de importancia mundial.

Uno de esos puntos del patrimonio que son envidiados por todo el mundo es la Cueva de Altamira, conocidas por sus pinturas rupestres como la “Capilla Sixtina del Arte Paleolítico

La Cueva de Altamira están situadas en el municipio de Santillana del Mar, del que puedes leer nuestro artículo en la Guía Explora Playa Santillana del Mar Información Práctica, para preparar tu visita con las mejores recomendaciones. Pero si te alojas en la capital cántabra, Santander, también podrás acercarte a visitarlas, porque se encuentran a unos escasos 35 km.

Modesto Cubillas fue el primer afortunado en encontrarse en un paseo de caza con una cueva que le llamó la atención, allá por el 1868. Pero el real descubrimiento de las pinturas tiene como protagonista a una pequeña de tan solo cinco años, o eso cuenta la historia. Modesto le comentó al dueño de las fincas que el explotaba, Marcelino Sanz de Sautuola, lo que había encontrado. En un primer momento este no pareció darle importancia, pero en una segunda visita, acompañado de su hija María Sanz de Sautuola y Escalante, la pequeña no solo se quedo en la entrada, y en su pequeño paseo hacia el interior, dio con las increíbles pinturas del techo, sobre el 1879.

El problema vino con que la Cueva de Altamira, fue uno de los primeros conjuntos pictóricos prehistóricos de esa extensión que se había encontrados en Europa, por lo que en un inicio no se consideró como verdadero. ¡Como los hombres de las cavernas, que no conocían el arte ni lo practicaban, podían haber realizado algo así!. Se acusó incluso a Sautuola de haberlas pintado él, o un pintor francés que había estado alojado en su casa.

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Hubo que esperar a que aparecieran más ejemplos como el de Altamira, para que ya no se pudiera negar la realidad del descubrimiento. Cuando empezaron a documentarse, sobre todo en Francia, cuevas con pinturas acompañadas de estatuillas, relieves, huesos grabados, y, sobre todo, restos animales que ya habían desaparecido como mamuts o renos, la autenticidad de la Cueva de Altamira dejó de ponerse en duda.

El reconocimiento universal vendría de la mano de Émile Cartaihac, que había sido un fuerte opositor, pero en 1902 publica en la revista L´Antropologie, su artículo “Le grotte d´Altamira. Mea culpa d´un sceptique”, entonando el “mea culpa” y reconociendo como prehistóricas las pinturas.

Las pinturas de la Cueva de Altamira no fueron realizadas en un único momento de la prehistoria. Diferentes técnicas de datación han fechado las diferentes representaciones, en diferentes períodos. Las más antiguas se cree que son del período Châtelperroniense y Auriñacense, desde hace 35.000 y 27.000 años, o incluso. Pero también hay pinturas del Gravetiense (27.000 y 19.000 años atrás), del Solutrense (hace 19.000 y 15.000 años) y del Magdaleniense (15.000 a 9.000 años atrás).

Pero el valor de la Cueva de Altamira y sus pinturas rupestres no reside en su antigüedad, ya que, en períodos anteriores, los neandertales, ya pintaban. Sino en el increíble valor simbólico y la calidad artística de los conjuntos pictóricos que en ella se realizaron, destacando el Techo de los Polícromos, que es de hace unos 15.000 años. De hecho, si pensamos en Altamira, y nos vienen a la cabeza los famosos bisontes, se encuentran en esta parte de la cueva.

Estilísticamente, son un ejemplo increíble de la evolución del arte en este período tan antiguo. Hubo un avance en la historia en el modo de representar, y una búsqueda de diferentes características artísticas, que se ven hoy en las pinturas de Altamira. El realismo anatómico, la creación de volumen, el movimiento e incluso la policromía, hacen del estilo del arte parietal prehistórico, digno de admiración y estudio. Lo que más aparece son representaciones de animales que formaban parte de la vida de los pobladores de estas cuevas, como bisontes o ciervos.

La Cueva en sí tiene unos 270 m de largo y está dividida en tres zonas: un vestíbulo, la conocida como Gran Sala y algunas pequeñas ramificaciones. A lo largo de este espacio hay tanto pinturas como imágenes grabadas en la piedra, con diferentes pigmentos amarillos, ocres, marrones o negros. Para pintarlo se utilizaron desde las manos, a ¨pinceles prehistóricos¨ o incluso con aerógrafos rudimentarios. En este período se cree que pudieron realizarse pinceles con materiales tan dispares como pelo de animal o plantas, y como aerógrafos, desde canutillos hechos con ramas vaciadas o sobre alguna superficie donde ponían el pigmento.

La Cueva de Altamira, fue declarada Patrimonio de la Humanidad en 1985, por su increíble valor histórico y artístico. En el 2008, se decidió agrupar un conjunto de 18 cuevas del Norte de España, denominándose el conjunto patrimonio de la humanidad como Cueva de Altamira y arte rupestre paleolítico de la cornisa cantábrica. Encontramos diez en Cantabria, como El Castillo o Hornos de la Peña, cinco en Asturias, como Tito Bustillo y El Pindal, y tres en País Vasco, como Santimamiñe o Ekain.

Todas ellas entran dentro de lo que se considera la escuela franco-cantábrica. Este término se creo para agrupar un conjunto de representaciones artísticas, fundamentalmente pintura parietal, que se dieron en la prehistoria, en el norte de la Península Ibérica y el suroeste de Francia, al compartir una serie de características estilísticas. El realismo, la policromía o el predominio de representaciones animales aisladas, son constantes en Altamira, pero también en las otras representaciones del grupo, y en ejemplos franceses tan representativos como Lascaux y Chauvet.

Para visitar la cueva de Altamira, hay una serie de cuestiones que debes tener en cuenta. Las pinturas, debido a su antigüedad, tienen que ser preservadas y conservadas buscando no dañarlas. Es por eso por lo que, en los años 70, que llego a tener una afluencia de 180.000 visitantes al año, se decide su cierre al público. Tras algunos periodos donde se abrió, pero con una reducción importante de los visitantes anuales permitidos, se crea la Neocueva, junto con el Museo de Altamira en el 2001, Museo Nacional y Centro de Investigación de Altamira.

En este museo podrás, no solo empaparte de la historia en la que las pinturas fueron creadas, y conocer todos los detalles sobre los pobladores de la prehistoria en Altamira, sino que también podrás pasear por la reproducción de la Cueva. Es una increíble solución para que puedas disfrutar de esta increíble representación de nuestra historia y cultura, sin riesgo para su conservación y preservación.

También hay la posibilidad de que puedas ser de los afortunados que puedan entrar en la cueva original, pero no es fácil. Únicamente pueden entrar cinco personas a la semana, y se eligen mediante sorteo entre los visitantes al museo cada viernes. Aunque actualmente, se ha recuperado temporalmente, la lista de espera que había en el 2002, antes del cierre de la cueva en ese año. Pero no te preocupes, te aseguramos que la Neocueva y el Museo de Altamira, no te dejarán indiferente, y son una visita obligada, si estás en Cantabria.

La Cueva de Altamira es una oportunidad única de poner a tu viaje a Cantabria el broche de oro. Por muchas fotos que veamos, es increíble ver con nuestros propios ojos, creaciones artísticas que hicieron, hace más de 30.000 años. Además, conocer la historia de Altamira, es conocer la cultura, las poblaciones y el arte de los primeros pobladores de la Península Ibérica. Si quieres saber dónde alojarte en tu visita a la cueva de Altamira, no dudes en consultar nuestros artículos de dónde dormir en Santillana del Mar o dónde dormir en  Santander, en estos artículos, te informamos de los mejores hoteles de la zona para tú alojamiento.

Horarios

El Museo Nacional y Centro de Investigación de Altamira, situado en las Cuevas de Altamira, abre todos los días del año, excepto el 1 y 6 de enero, el 1 de mayo y el 24,25 y 31 de diciembre.

  • De mayo a octubre:
    • De martes a sábado: 9:30 a 20:00
    • Domingos y festivos: 9:30 a 15:00
  • De noviembre a abril:
    • De martes a sábado: 9:30 a 18:00
    • Domingos y festivos: 9:30 a 15:00

Tarifas

  • General: 3€
  • Reducida: 1.5€. La entrada reducida es para grupos culturales o educativos con previa solicitud y personas que realicen labores de voluntariado cultural
  • Tarjeta anual Museo de Altamira: 25€
  • Tarjeta anual de Museos Estatales: 36,06€

La entrada es gratuita atendiendo a diferentes consideraciones, como ser menor de 18 años y mayor de 65, o tener el carné joven. Te recomendamos que antes de comprar tu entrada, de leas la lista, por si puedes beneficiarte.

También hay una serie de días que la entrada será gratuita para todo el que visite el Museo:

  • Sábados desde las 14:00 y domingos todo el día
  • 18 de abril. Día Internacional de los Museos y Sitios
  • 18 de mayo. Dia Internacional de los Museos
  • 12 de octubre. Fiesta Nacional de España
  • 6 de diciembre. Día de la Constitución

¿Dónde está la Cueva de Altamira?

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